Una ración (histórica) de Pan con Queso

La muerte de Carlos Emilio Landaeta, conocido artísticamente como Pan con Queso, consternó a miles de melómanos en Venezuela y todo el Caribe.

pan con queso home

Se cumplen 34 años de esa partida, pero el legado y el sonido de Pan con Queso permanece como sus gruñidos. Porque era gruñón. Y cómo.


29 de septiembre de 2025 Hora: 09:52

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Era Lunes, y avisó Jun Isibashi, gerente japonés de Sony (industrias) en Venezuela. “Falleció Pan con Queso”.

La conmoción inmediata fue de miles de melómanos de Venezuela y de todo el Caribe.

Isibashi, un apasionado  de la música caribeña, estaba consternado. No se trataba de cualquier mortal sino posiblemente del ser que más conociera en territorio venezolano acerca del complejo del Son Montuno, sus personajes con sus historias, y del repertorio sonoro sonero.

El posterior desfile funerario de músicos con sus instrumentos sobre todo de percusión, vocalistas, investigadores, melómanos fue impresionante, y Jun lo registró todo con su cámara de video. Los de la TV no se aparecieron. Era 30 de septiembre de 1991.

Habla su hijo

 “Mi nombre es Pablo Emilio Landaeta. Nací el 15 de enero del año 1956. Soy el cuarto de los cinco hijos que tuvo Carlos Emilio Landaeta y mi madre, Diega Nicolasa de Landaeta. A la edad de nueve años, estaba yo involucrado con la música, ya que iba mucho músico por la casa, porque mi papá, siendo músico, era también constructor de instrumentos de percusión, tales como tumbadora, bongó, campana, timbales. Además, los arreglaba. Y su gran invento fue en el año 1955, las famosas maracas de cuero. A mi padre lo conocía todo el mundo. Hacía música afrocubana, que hoy por hoy lo llaman salsa. Me acuerdo que la casa la visitaban muchos músicos de la talla de Ray Barreto, Orestes Vilató, en la casa, gente del Gran Combo, muchos músicos de la Fania que venían a comprarle los instrumentos a mi papá. Yo estaba pequeño, me interesé en la música desde temprana edad, y mi primer paso en la música fue en un grupo de aguinaldos. Y luego pasé a formar parte, en el conjunto ideado por mi padre, un conjunto inspirado en el grupo Los Papines de Cuba. Se llamaba el grupo de guaguancó, Pan con Queso y sus tambores guaguancó, con los hermanos Pacheco.

Duró hasta que se formó, por medio del Flaco Álvarez, el arquitecto Domingo Álvarez, que se reunían mucho en su casa, y él fue el que dio la forma de hacer el Sonero Clásico del Caribe, ya en el año 1976, con apoyo del mismo Flaco Domingo Álvarez, el arquitecto.

Mi papá era muy estricto, le gustaba mucho la puntualidad, como se dice, un General. Mi mamá ya lo conocía, su genio, y mis hermanos también. Pero era más un gruñón, pero uno le buscaba la parte humana, y era un pan de verdad, como Pan con Queso siempre se llamó. Yo tocaba gaitas, y un día mi papá me dice, “déjate, estás perdiendo tiempo en la gaita, y vente a formar parte del Sonero Clásico del Caribe. Ya era el año 1984. Mi padre fallece repentinamente en el año 1991, un 30 de septiembre del mismo año, y ya yo formaba parte de la agrupación. Desde ese entonces hasta el sol de hoy, yo tengo la dirección del Sonero Clásico del Caribe. Tengo 40 años en el Sonero Clásico del Caribe, y como director 34 años al frente hasta el día de hoy. Llevamos 13 producciones en nuestro haber. Yo siempre estuve al lado de mi padre en la música desde que era un niño. El único de los cinco hermanos que somos, o éramos, ya quedamos tres, el único que estaba con él para arriba y para abajo, como un llaverito, para allá y para acá, y para los músicos, y visitábamos músicos allá, músicos acá, íbamos a todas partes.

Yo conocí incluso a Tito Rodríguez, porque yo iba con mi papá, parecía un llaverito. Eso fue parte de estar con mi papá, Carlos Emilio Landaeta, el famoso, y sigue siendo famoso en todas partes del mundo”.

Sobre una tumba una Rumba

Preguntamos a Pablo Emilio cómo su padre mantenía el hogar pues en ese entonces no era muy fácil.
“Mi papá siempre fue músico, acuérdate que él pasó por Billo, por Luis Alfonzo Larrain y pasó en la Sonora Caracas, vivía de la música. Fue oficinista en el Ministerio de Obras Públicas y fue cartero también en esa época. Y bueno, mi papá nos mantuvo prácticamente desde la música y empezó a hacer las cuestiones de arreglar los instrumentos y todo esto y con eso nos levantó a nosotros, cinco hijos. Mi mamá no trabajaba, éramos cinco, cinco varones, quedamos tres hoy por hoy, pero sí, mi papá nos mantenía, prácticamente nos mantenía él en base de lo que él hacía. Pero sí, siempre fue la música la parte importante, vivimos situaciones duras, como todos, todos vivimos esa época, ¿no? Y bueno, echamos para adelante y nos sacó a todos adelante. Sí, la música siempre y bueno, por supuesto la fabricación de los instrumentos, las maracas fueron un boom en esa época. Él fabricaba las maracas a Latín Percusión y con eso nos levantó, con eso vivíamos, nosotros nos manteníamos y esperaba el cheque al final del mes y bueno, ahí resolvíamos. Así fue”

Qué extraño es eso

Pan con Queso

Nació el 4 de noviembre de 1920 en la Populosa y musical parroquia  de Altagracia, en Caracas. Su infancia se vio totalmente cambiada para siempre cuando a sus 13 años se fue al Teatro Ayacucho a ver al famoso Trío Matamoros. El impacto fue tremendo y desde ese momento se tuvo a Carlos Emilio Landaeta indagando en torno al Son Montuno, y tan fue así que ya con 18 años estaba cantando con los grupos que se reunían cerca de la Plaza Bolívar buscando fiestas y contratos. De esas primeras andanzas le quedó el apodo de Pan con Queso, pues era lo que más consumía mientras sus compañeros tomaban licor y chucherías. De todas formas Ya Carlos Emilio era Cartero y luego oficinista en el antiguo Ministerio de Obras Públicas.

Su debut profesional fue como maraquero de la orquesta de Luis Alfonso Larraín en 1947 a la edad de 27 años. Eso no quiere decir que antes no estuviera en agrupaciones como la de Manuel Dessman y otras. Posteriormente a Larrain ingresó al trío Siboney del que se separa en 1948 para fundar la Sonora Caracas en la que permaneció hasta el año 1951 fecha en la que ingresa a la orquesta Billo’s Caracas Boys, ejecutando en ellas el bongó.

Es durante su permanencia en la Orquesta de Billo Frómeta específicamente en el año 1955 donde hace su primer aporte físico a la música latina, al crear las maracas de cuero. En el año 1957 se disuelve la Orquesta Billó’s por razones absurdas que luego serían subsanadas, y pasa Pan con Queso  por diferentes bandas como la de Pedro J. Belisario, Alberto Muñoz, nuevamente Luis Alfonzo Larraín y los Magatones de Lucho. En el año 1968 forma parte de la orquesta los Dementes de Ray Pérez, donde paralelamente se dedica a la fabricación de instrumentos de percusión, realizando su segundo aporte físico a la música del Caribe, al crear su famoso bongó de 5 llaves.

Con Canelita Medina

Todo un legado

Formó el conjunto Pan con Queso y su guaguancó en 1975 al que luego llamaría Los Pures (apelativo que se da a la personas mayores en Venezuela), pero el viernes 3 de Diciembre de 1976, en pleno apogeo comercial de la Salsa, el arquitecto Domingo » el Flaco» Álvarez organiza un concierto-recital en la Facultad de Arquitectura de la Universidad Central de Venezuela, para ilustrar el ciclo de conferencias que venía dictando llamado, “Son Montuno y Guaguancó”, y así demostrar cómo en el origen y evolución del Son se encontraba la columna vertebral de las expresiones musicales contemporáneas del Caribe, incluyendo la salsa. Para ello el Flaco Álvarez recurrió a ese grupo de músicos que habían aprendido el Son en su forma más genuina y pura, formando un sexteto a la manera de los que sonaban en la Habana, por allá por los años veinte del siglo pasado. Fue el legendario grupo de Carlos Emilio Landaeta, es decir Pan con Queso, de José Rosario Soto, del Alacrán Santiago Tovar, Johnny Pérez, de Agustín Pichín León y Pedro Aranda, es decir Los Pures. Luego, el 28 de febrero de 1977 el arquitecto Álvarez les rebautizó como “Sonero Clásico del Caribe” y otra historia comenzó a gestarse, desde las impresionantes presentaciones a casa llena hasta las muy hermosas portadas de los discos, bajo la égida del productor y discógrafo Orlando Montiel.

El Sonero Clásico del Caribe marcó una etapa muy importante en la crónica musical de Caracas y del Caribe. Viajaron por numerosos países de América y Europa, con notable éxito. Cuando Carlos Emilio partió físicamente su hijo Pablo Emilio  tomó la dirección del grupo.

Papá Montero

Se han realizados cambios y se han hecho innovaciones. Han seguido con las grabaciones, giras, presentaciones y Pablo Emilio, quien vio desde pequeño a su padre construir y arreglar instrumentos, ha mantenido el legado. Las Maracas con la marca registrada de Pan con Queso se siguen vendiendo en todo el mundo, como homenaje a su creador, gran revolucionario de la sonoridad caribeña.

Se cumplen 34 años de esa partida, pero el legado y el sonido de Pan con Queso permanece como sus gruñidos. Porque era gruñón. Y cómo.

Autor: teleSUR - Lil Rodríguez